sábado 7 de agosto de 2010

Treausure!


Shiping over the sea as usual without any direction on my mind I found a curious chest floating on the surface. I got used to long time ago for ignoring such things both because of blindness & banning but once you get freedom you try out evrything for experience it or refreshing old memories. Anyway I couldn't resist the temptation of picking it up to the deck.
Engraving on the top, engraving on the side, engraving even on the lock, whatever it is inside must be important or belonged to a rich area where the careless owner drop it to the sea. After houres doing my best for openning the chest without damn it at all the better surprise inside kicked me in the head first with it perfume, then with it sight.
I am starting to wonder if my thoughts about overnatural presences were impossible because even looking as the most normal compass as it was something inside myself felt the necessity of followin the direction for the first time even knowing that sirens lie in wait for the chance to catch anybody using whatever trick someone could imagine. Despite that my long journey ended in a rock where, placed on the cliffs, there it was the most beautifull woman I have ever saw in my life.

"Hello beauty, I was pushed to come here and take you out from here with me."
"How it is possible that you chose the compass that it was not pointing North seems broken instead of choosing all the diamonds, gold coins & gems? It could be that as a cat you curious came here to know what was atracting the compass wishing for a bigger treasure but now you I am the reason why the compass didn't point North, how it is that u didn't run away for taking your treasure and leaving my alone in the cliff?"

"Darling, no treasures, no gold, nor wealth could be compared with the treasure I chose right now. Wealth can give me food, houses & more ships, I know but... without a person besides me richness it's senseless."

lunes 31 de mayo de 2010

Fünfundzwanzig


Un típico día donde no hay más protección que la que te brinda un sombrero de borsalino; donde el ambiente es el propicio para una combustión espontánea. Bañado en sudor pero con la boca reseca es momento de salir del horno que Martin llama coche con la bolsa cargada y como alma que lleva el diablo deslizarse dentro de la habitación.
Esta rutina de siempre está empezando a hacerse notar hasta en el alma, cada vez más visible en los consumidos cuerpos de mis compañeros.
Para mi sorpresa, en la habitación, una figura conocida que hacía más de 6 años no veía. Sandra, aún más hermosa que en aquel entonces, está sentada con una sonrisa esplendorosa y sin mediar palabra me veo arrastrado por un impulso de besarla. Hoy, para añadir más jugo al día, Sandra viene acompañado de un sujeto peculiar que con una expresión inmutable advierte poder ayudar a una de las personas de la habitación la cual no parece estar pasando por un buen viaje. <<¡Mierda! ¿Qué coño pasa que no paras ni un momento de joderte?>> El tiempo apremia y ahora corre más deprisa que nunca intentando que Anja deje de alcanzar la tumba y el matasanos, tras su pellizco de la venta del material, la haga regresar.
La calaña que habita este barrio es pura basura, putas y sus chulos, y como es de suponer al abrir la puerta y salir con la bolsa a medio abrir y el material a medio mostrar el primer gorila circundante corre hacia mi. Su tocha con rastros blancos, sus ojos más abiertos de lo normal y la vena del cuello notablemente marcada muestran que en el momento en que vaya a partirle las costillas no va a sentir el más mínimo dolor. Poco puedo hacer más que reventar cada tubo de speed líquido que coge y estar en guardia para la pelea que se avecina al estar jugando con un mandril con menos cerebro de lo normal.
Sus troncos peludos terminados en dedos me alzan por los brazos como si de un niño de 12 años se tratase y en mi defensa le propino patadas en la cabeza hasta, con suerte, poder derribarlo. Cuál es mi sorpresa al ver que de pronto empiezan a temblarle las fuerzas, babear y terminar cayendo de rodillas para expirar. Tal vez respirar por una vez aire y no polvo le haya supuesto el colapso total. De todos modos ahora lo importante es correr para cuanto antes terminar.

lunes 7 de septiembre de 2009

Amanecer.


Que tu perfume llene la habitación.
Abro los ojos creyendo estar soñando aún y fijarme en las arrugas de la cama fundiéndose con el contorno de tu cuerpo moreno tan frágil y delicado que el pétalo de cualquier flor se deslizaría sin dificultad hasta la infinidad de tu ser.
Mis dedos, como plumas, sienten cada rincón, cada suavidad, tu piel erizándose mientras a la par inspiro bien hondo tu aroma retenido por tus sedosos cabellos y en tu esbelto cuello puedo leer bien claro "bésame".
Un beso basta para que te retuerzas y pegues a mi. Un beso para tu calor poder sentir. Un beso y en la infinidad de los 2 podernos fundir, sentirte en mi, sentir tus senos, tus manos, tu espalda.
Darte la vuelta y mirarte fíjamente a los ojos mientras contengo la respiración y me dispongo a bucear bien dentro de ti. Mis uñas no pueden evitarse clavar en ti cuando sin avisar me besas.

Beso tras beso, caricia tras caricia y gemido tras gemido nos vamos hundiendo en el colchón para no dejar de ser uno en este intante de dos.

miércoles 5 de agosto de 2009

Sueño


Unos días sacamos unas perras vendiendo las baratijas de los chinos en la calle a precio de joyería, otro día jugamos a los trileros hasta que llegan los pitufos y hay que salir corriendo como las ratas por las tuberías de la ciudad que llamamos calles.
A Chen, el Turco, David el gigante y a mi nos jodieron hará unas cuantas horas los hijos de puta del barrio céntrico. Los muy cabrones dieron la voz de espantada y otros nos aguardaron en la esquina para quitarnos todo nuestro botín conseguido aquella misma mañana con los primos de siempre (pobres ludópatas e ingénuos).
Como buenos bohemios buscavidas nos parecía más elegante quedar siempre en el mismo pub bebiendo pintas de negra mientras hablábamos de cómo conseguir dinero más rápido. Hoy tocaba discutir nuestras negruras e inchazones para devolvérselas sin más.
Nunca se sabe qué esquina aguarda para soltar la lengua así que decidimos reunirnos en mi piso. Lo se no es gran cosa, más bien mis caseros parecen ser mis cucarachas y el moho su oficina pero... es lo mejor que se encuentra estos días.
David el gigante trajo una pipa y el Turco secundó la movida de matar a los del barrio céntrico. Mi negativa enfureció a David que intentó atizarme una derecha en el mentón mientras el Turco me sujetaba; Chen sin saber qué demonios pasaba me defendió y nos ensalzamos los 4 en una buena pelea.
Soy diestro con los puños pero David consiguió esquivar lo justo para evitar un impacto directo con la derecha pero la evasiva no fue suficiente y mi codo lo dejó fuera de combate.
Una vez tranquilizados propuse darles una buena paliza a los del barrio céntrico o darles una jodida que los enchirone durante bastante tiempo. Pero la pipa los animó bastante y se pusieron en mi contra. Para ellos no era uno de los suyos y una mierda tan insignificante es suficiente para comportarnos como gángsters de poca monta.
"Vamos David, si tienes pelotas para liarte a tiros con los del centro pégamelo a mi, valiente de mierda."
Lo siguiente que recuerdo es despertar en esta cama. Al muy imbécil le falló la fuerza del disparo. Más bien me escupió al cerebro en vez de perforármelo, pero... está claro que cuando me recupere... la venganza será mía.

jueves 16 de octubre de 2008

Coprofagia!


Llegó el momento de un blog destructivo, de tirar las historias enmascaradas y te explotar mi cerebro vivo.

Una vida de amargura, donde mi expresión encuentra el yugo de la censura, donde mi voz se ve cohartada por el pensamiento de si se volverán a torcer las cosas, donde mi principal inquietud es: ¿desconfiará de mi esta persona y huirá para no volver nunca jamás?

Málaga un cepo, que aprieta con su monotonía con hirientes dientes de hierro fiero que me desgarra. Los amigos un simple recuerdo que se transformó en humo hace tiempo dispersando las partículas con el viento sin poder encontrar ni un mísero trozo de carne al que aferrarme. Las lágrimas se trasnformaron hace tiempo en polvo y arena para no producir más que arañazos en mi alma y grietas en mis ojos.

Mi corazón, pétreo, podrido o qué se yo, incapaz de saciar su deseo de bien estar. La música única droga análoga a mi sangre para mover mis órganos y el quejar de mi yo.

Solo quiero, que no me quieran, que no quiera, que me aislen, y me asfixien. Solo quiero terminar, solo quiero que no quede más de mi que el recuerdo de una brisa de verano que con el paso de los tiempos será borrado por su insignificancia en importancia.



Los cuentos de hadas sólo existen en las páginas donde las albergan. Ninguno debimos creer que podríamos habitar alguna vez aquellos mundos restringidos sin más a la plática y lectura del escape de los imaginantes.

lunes 22 de septiembre de 2008

elcuBucle


Sin embargo hoy abro los ojos en esta mañana. Con el rocío de la mañana me despierto mojado y mis gotas recorren mi cuerpo gélido, congelado.

La hierba verde oscura por la lluvia acaecida en la noche me recibe con su olor ozonoso. Figuras esbeltas y grises se acercan a mí y tendiéndome la mano me ayudan a incorporarme y me señalan a una dirección. Dudoso en mi inicio la marcha siguiendo el sentido de la señalización y ellos me acompañan hombro con hombro, sin hablar, sin mirar, sin mover ni un solo músculo. Reparo en que uno de ellos tiene un sombrero que le produce sombra en el rostro y al fijarme en su compañero veo que su rostro cubre su sombrero pero carece de expresión, carece de rostro. Ante semejante imagen horrorizante se percatan de mi asombro y me envuelven en una espesa manta de oscuridad.


Sin embargo hoy abro los ojos en esta mañana. Con el rocío de la mañana me despierto mojado y mis gotas recorren mi cuerpo gélido, congelado.

La hierba verde oscura por la lluvia acaecida en la noche [...] {¿No desperté ayer en el mismo estado?}[...] y tendiéndome la mano me ayudan a incorporarme. Eludiendo su invitación me arrastro a gatas dejando tras de mi mis pies inmóviles y mis piernas estiradas. Tras arrastrarme unos metros compruebo que mis músculos tocan el suelo, y mi piel ha quedado atrás con rostro agonizante de auxilio agarrando mi falange y atándome a él sin dejarme escapar. No puedo incorporarme pero tampoco puedo regresar ni detenerme continuando mi restregar y fundiéndome en uno con la hierba. La tierra me sumerge en su interior asfixiándome para luego... oscurecerme. Y... nada.


Sin embargo hoy abro los ojos en esta mañana. [...] {Me suena a estos días pasados. Toda una pesadilla} El suave tacto de las sábanas [...] {¿Sábanas? Parece que por fin salí de la repetición de la agonía.} [...] tras ponerme en pie mi mesita de noche la veo más lejana y las paredes, allá a lo lejos, parecen estar burlándose de mi. Incrédulo me froto los ojos para ver que mi cama ocupa poco más que mis uñas en las manos. Las paredes se convierten en mi techo para poder estar sentado encima de la puerta y mis ventanas ocupen mis ojos. Bajo mi estrés me quedo inmóvil mientras las aspas del ventilador comienzan a girar produciendo espirales y acercándose cada vez más a mis pupilas. {¡AH! ¡SOCORRO!} Pero todo es en vano, todo se arremolina y penetra cual afiladas puntas de lanza.


Sin embargo hoy abro los ojos esta mañana. {Para no abrirlos más}

sábado 23 de agosto de 2008

Humo


Entra en mi el aroma de la carne... ¿Cuánto llevo aquí? Debo haberme quedado traspuesto cocinando puesto que en mis manos tengo el cuchillo. La dueña de la sangre que recorre la fría hoja parece ser de la pieza que hay en la encimera que agarra con su esencia toda la habitación.

Me invade la mente el recuerdo de aquellos ojos que en una noche tras toda la multitud se dirigieron hacia alguna parte tropezando conmigo y hechizándome con la profundidad que ennegrece el hambiente para hacerse dueños de mi mundo. Y al levantarme del suelo... ¿A dónde ha ido? ¿Fue todo un sueño? Demasiado real para un sueño, tanto que en mi piel persiste el perfume de aquella mujer y que me guía hacia fuera del local. En el callejón la encuentro entre la penumbra y el vapor que expiden las ventilaciones en el invierno tan frío en el que estamos.

¿Qué pasa? ¿Qué quiere ese tipo? ¿Por qué la agarra? ¡Corre! ¡Escapa! No hay tiempo, debo acudir a su ayuda, ¡rápido! ¡Antes de que sea demasiado tarde! Pero cuando recorro los 10 metros que me separan la encuentro en el suelo. Tiene frío, jadea, la abrazo pero no la siento.

¿Dónde está? Juraría que la tenía entre mis brazos, sino, ¿por qué iba a tener su sangre en mis manos? Y ese olor, a carne fresca aún caliente...

Estoy cansado, necesito reposar apoyado en la pared, mi pecho me pesa y me invade el sueño.


¿Eh? ¡Reconozco esos profundos ojos! Pero ya no miran con la misma intención, ahora expresan lástima y compasión. ¿Qué sucede que la entristece tando? ¿Por qué llora?

Cuando me noto extraño mi pecho ella se abalanza sobre mi, parece que grita algo, pero no puedo entenderlo. Y ahí lo veo, clavado, firme, inamovible, como si fuera una extensión más de mi cuerpo.

Comprendo... me quedé dormido mientras yacía en la calle creyendo que estaba en la calidez de mi hogar preparándome un manjar, pero tú no debes llorar. No, no debes llorar puesto que me marcharé feliz sabiendo que mi alma sigue con vida. Sí, sabiendo que tú sigues con vida.